En muchos contextos se ha generalizado la utilización abusiva de la palabra "tema", tanto en el discurso oral como en el escrito. Algunas personas suelen servirse incorrectamente de ella como si se tratara de un sinónimo de palabras como "problema", "dificultad" o "inconveniente".
Además, y también a causa del abuso, la palabra "tema" se transforma a menudo en una muletilla que usan —generalmente por esnobismo o por pobreza de lenguaje— muchos profesionales: periodistas, abogados, administradores, profesores, financieros, etc. Así, es cada vez más común oír o leer en las empresas enunciados como los siguientes:
Además, y también a causa del abuso, la palabra "tema" se transforma a menudo en una muletilla que usan —generalmente por esnobismo o por pobreza de lenguaje— muchos profesionales: periodistas, abogados, administradores, profesores, financieros, etc. Así, es cada vez más común oír o leer en las empresas enunciados como los siguientes:
- "Tengo un tema con unos recibos que no he pagado".
- "Hay que hacer algo para acabar con el tema de los retardos de los empleados".
- "A mí me gusta mucho el tema del fútbol".
- "El tema es que no tenemos dinero".
- "Tengo un problema con unos recibos que no he pagado".
- "Hay que hacer algo para acabar con los retardos de los empleados".
- "A mí me gusta mucho el fútbol".
- "El problema es que no tenemos dinero".
