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15.11.13

La lectura de imágenes 6: ¿Por qué hay que aprender a leer imágenes?

Fotografía de Eikoh Hosoe tomada del
International Center of Photography Library Blog
Pensar en las imágenes, y en su lectura, implica también pensar en las personas que observan dichas imágenes: los espectadores.

El espectador: socio activo en la creación de las imágenes

Se suele creer que la lectura de imágenes es directa, poco codificada y, por lo tanto, automática para el espectador. Sin embargo, esto no es cierto. No existe ningún tipo de lectura pasiva, y la lectura de imágenes no es una excepción a esta regla.

A todos los niveles, la lectura de imágenes exige que el espectador se involucre, que ayude a completar el texto visual. Se puede afirmar entonces que todo lector de imágenes es, en cierta medida, coautor del texto visual que lee.

En cada ejercicio de lectura es necesario que el cerebro del espectador aporte inferencias y pensamientos que están condicionados por su entorno cultural, su bagaje intelectual, su historia personal y sus afectos.

Pensar en la imagen, y en un tipo de imagen en particular, implica necesariamente pensar en el espectador que mira dicha imagen. No se puede olvidar entonces que la relación entre el espectador y la imagen es compleja.

Siempre que se observa una imagen es necesario que se activen, además de ciertas capacidades perceptivas y procesos mentales específicos, una serie de saberes, afectos y creencias que dependen de la pertenencia del espectador a una época, a un espacio geográfico y a una cultura determinados. Así, la manera como un espectador lee una imagen depende de lo que este sabe, siente y cree.

En otras palabras, la lectura de las imágenes depende del contexto cultural al que pertenecen tanto quien mira la imagen como quien la crea. Por eso, no hay que olvidar que los textos visuales no existen en un tubo al vacío sino que responden a interacciones sociales complejas que afectan continuamente las relaciones entre los espectadores y las imágenes, así como las relaciones entre la gente que crea imágenes y la gente que las consume.

Las imágenes y sus contextos: El dispositivo

Las convenciones que rigen la lectura de las imágenes no dependen únicamente de las particularidades biológicas de nuestra especie. Dependen también, y en gran medida, de lo que algunos teóricos de la imagen llaman el "dispositivo".

El dispositivo se puede definir, siguiendo a Jacques Aumont, como un conjunto de determinantes que regulan toda relación individual del espectador con la imagen dentro de cierto contexto cultural. Esto incluye:

  • Los medios y técnicas de producción de las imágenes: ¿Cómo se hacen? ¿Gracias a qué técnicas? ¿Se trata de imágenes artesanales o de imágenes industriales?
  • Sus modos de circulación y de reproducción: ¿Cuál es el formato de una imagen? ¿Qué tipo de objeto es? ¿Existen muchas copias de ella o solo una? ¿Es una imagen de amplia circulación o de circulación restringida?
  • Los lugares donde se puede acceder a ellas: ¿Los espectadores tienen que desplazarse para ver la imagen o esta llega hasta donde están ellos? ¿La imagen se compra o se tiene acceso gratuito a ella? ¿Se trata de una imagen "culta" o "popular", "religiosa" o "profana"?
  • Los soportes (físicos y virtuales) de las imágenes: ¿Sobre qué soportes se difunde la imagen? ¿Está impresa sobre papel o se proyecta en una pantalla? ¿Es de tamaño normal, es una miniatura o es una imagen monumental?
Las imágenes se hacen para ser vistas en lugares y soportes diferentes, y eso afecta la manera como se leen. No es lo mismo mirar imágenes en un libro que mirarlas en el cine, o en el empaque de un producto, o en una valla publicitaria.

El caso de Horizontes

Para ilustrar este punto consideremos, a manera de ejemplo, la pintura Horizontes (Francisco Antonio Cano, 1913) que se encuentra en el Museo de Antioquia, en Medellín, Colombia:

Horizontes, Francisco Antonio Cano, 1913
Imagen tomada del sitio internet del Museo de Antioquia

Una familia de colonos antioqueños –padre, madre e hijo– descansa un poco antes de proseguir su viaje colonizador por las montañas. El padre señala hacia un punto del horizonte ubicado fuera de campo: quizás se trata del destino final de la familia, o simplemente de una montaña virgen, otra más, que tendrán que desbrozar.

La madre tiene al hijo en su regazo y el padre sostiene un hacha con la mano derecha. Los tres miran esperanzados hacia ese punto que señala el padre con la mano izquierda, elemento prominente en la composición. Nosotros, los espectadores, podemos apenas imaginar ese lugar pues se halla más allá de las fronteras de la imagen.

Esos son los horizontes de los que habla el título de la pintura: lugares, pero también un porvenir, llenos de posibilidades y perspectivas no solo para esta familia en particular sino para todos los paisas.

Este cuadro de Francisco Antonio Cano, pintado hace 100 años, no tardó mucho en convertirse en una imagen emblemática para los antioqueños. Se trata de un resumen visual elocuente no solo de la gesta regional conocida como la "Colonización antioqueña" sino también de una serie de valores que, según los mismos antioqueños, son característicos de la cultura paisa: tenacidad, emprendimiento, respeto por los valores familiares, religiosidad, etc.

La migración de Horizontes
Que una imagen encarne los valores de una cultura específica no garantiza que esta imagen vaya a volverse emblemática. Por eso, para entender por qué Horizontes se ha vuelto un ícono para los paisas es necesario considerar el "dispositivo" de esta obra, es decir, las particularidades sociales e históricas que han determinado el encuentro de la pintura con sus espectadores.

Horizontes es una pintura, es decir, una imagen única hecha por un artista y destinada a estar en un museo o en la pared de una residencia particular. Según el sitio internet del Museo de Antioquia, se cree que esta obra le fue encargada a Francisco Antonio Cano para la celebración del Primer Centenario del Acto de Independencia de Antioquia.

Así, desde su creación, esta imagen tuvo un propósito político claro: buscaba conmemorar un hecho histórico crucial para la región. Sin embargo, lo hacía a través de la narración de una historia épica relativamente reciente: la Colonización antioqueña, que tuvo lugar entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

Desconozco cómo la pintura fue a parar al Museo de Antioquia. Sea como fuere, es claro que esta imagen fue concebida y realizada desde el principio con el propósito de que se convirtiera en una imagen pública. Por eso, no sorprende que hoy en día esta pintura sea la obra vedette del Museo.

Lo realmente interesante es preguntarse cómo ha logrado Horizontes romper las paredes del museo y llegar a la gente en otros espacios y en otros tiempos. Esto es lo que se conoce como la "migración" de una imagen. Como las aves y las personas, las imágenes pasan de un país a otro, de un formato a otro, incluso, de una época histórica a otras.

Por ejemplo, esta pintura, sencilla en apariencia, pasó de ser una imagen única (un cuadro del tamaño de un televisor actual) a convertirse en un mural en la ciudad de Medellín:

Mural basado en Horizontes (Francisco Antonio Cano, 1913)

Mientras el cuadro exige que el espectador se desplace hasta el Museo de Antioquia y pague una entrada para verlo, el mural asalta al observador de pronto en el centro de la ciudad.

La mano del protagonista del cuadro señala hacia algún punto fuera de campo que en el Museo corresponde a una pared (o quizás a otra obra de arte menos interesante). En la calle, en cambio, la mano del campesino antioqueño señala hacia las montañas que rodean la ciudad.

De alguna manera, la imagen se funde con el paisaje real y este último nos permite ver lo que el cuadro no nos muestra: ese lugar promisorio en medio de las montañas antioqueñas, que ahora está lleno de barrios pobres. Así, la inmersión abrupta de la imagen en el mundo real nos revela que la saga de los colonos antioqueños también tuvo consecuencias negativas para la región en el siglo XX: urbanización desordenada, abuso de los recursos naturales, desigualdad, pobreza extrema, etc.

El reciclaje de imágenes

Las imágenes emblemáticas o icónicas, como la pintura Horizontes también se convierten en objetos de reciclaje para los artistas y para los publicistas (los mayores recicladores de imágenes que existen).

Consideremos la siguiente reinterpretación de Horizontes realizada por Johnny Lopera:

Horizontes II, Johnny Lopera, 2010
Tomado JackMag.com 

Esta fotografía copia la pintura de Cano pero introduce una serie de modificaciones que modernizan la imagen. Llama la atención el cambio de formato. La imagen de Lopera es vertical, mientras que la de Cano es horizontal. Esto hace que haya más "aire" (más cielo) en la fotografía que en la pintura. ¿Por qué? Quizás para hacer que los personajes se vean más imponentes, e incluso más "celestiales". No olvidemos el afiche de la campaña presidencial de Uribe estudiado en un artículo anterior, donde se utiliza un recurso casi idéntico (cielo y personaje en ligero contrapicado) para magnificar al candidato.

Nuestros dos colonos se han convertido en dos jóvenes paisas que ya no exploran ni abren monte sino que simplemente se pasean por las afueras de Medellín. Ya no son pioneros sino turistas. En lugar de un bebé, la mujer sostiene en su regazo un computador Mac. El porvenir de la familia, de la raza, que es un tema central de Horizontes, se ha transformado en un comentario algo esnob sobre la revolución tecnológica y, por qué no, la globalización.

Tal vez lo más interesante de este pastiche de Horizontes no es lo que cambia sino lo que permanece. La ubicación de los personajes en el cuadro –la puesta en imagen– es prácticamente idéntica a la de la obra de Cano. Aunque hayan pasado 100 años, aunque Antioquia sea hoy en día algo muy diferente de lo que fue durante la Colonización antioqueña, esta fotografía parece querer decir que los paisas siguen siendo tenaces, emprendedores y arrojados.

La principal estrategia retórica de la imagen de Cano, la mano del hombre que señala hacia algún lugar fuera de campo seguida por la mirada esperanzada de los personajes, es también el recurso central de la foto de Lopera. Los paisas siguen yendo en pos de un horizonte desconocido, ansiosos por construir un destino propio a pesar de la adversidad. O al menos eso es lo que parecen sugerir tanto Horizontes como el resto de imágenes inspiradas en esta pintura que pululan hoy en día en Medellín y en internet.

El caso de Horizontes demuestra que las imágenes, después de su creación, buscan a sus espectadores en muchos contextos. La manera como leemos las imágenes depende no solo de lo que aparece representado en ellas sino también del contexto donde consumimos dichas imágenes.

Como si esto fuera poco, la lectura de imágenes depende también de lo que sabe, piensa y siente cada espectador. Muchas de las cosas que ve un paisa cuando observa la pintura no se le cruzan por la cabeza a alguien totalmente ajeno al contexto cultural donde se creó y ha circulado esta obra.

La lectura de imágenes: una educación de la mirada

A pesar de todo lo anterior, todas las imágenes que existen tienen algo en común: exigen del espectador una utilización consciente de la mirada para comprenderlas.

Los estudiosos de la imagen han descubierto que la mayoría de los procesos mentales que se activan al observar una imagen no son muy distintos de aquellos que se activan al observar el mundo real. Por eso, cuanto mejor sea nuestra lectura de las imágenes, mejores serán nuestras capacidades de observación de la realidad.

Un buen espectador, un buen lector de textos visuales, no es un observador pasivo: se trata más bien de alguien que está siempre dispuesto a hacerles preguntas a las imágenes, a completar los “espacios en blanco” que estas tienen, a desconfiar de ciertas cosas que proponen.

Las habilidades que se desarrollan gracias a la lectura constante de imágenes no solo nos permiten convertirnos en espectadores experimentados y críticos sino también en personas que saben mirar mejor la realidad.

Desde esta perspectiva, no es exagerado afirmar que la lectura de imágenes sirve para educar la mirada. En un mundo saturado de imágenes, saber mirar es una competencia imprescindible. La lectura de imágenes está llamada a convertirse en una de las herramientas más efectivas para que eduquemos la mirada a fin de enfrentar una realidad donde lo visual cobra cada vez más relevancia.

Ver también

La lectura de imágenes 1: ¿Qué es la imagen?
La lectura de imágenes 2: ¿Qué significa leer una imagen?
La lectura de imágenes 3: Principios de organización de los textos visuales
La lectura de imágenes 4: tipos de imágenes
La lectura de imágenes 5: vocabulario para la lectura formal de las imágenes

Fuentes

  • AUMONT, Jacques. L´image. Paris, Nathan, « Nathan Université », 1990.
  • BORDWELL, David and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition). New York : McGraw-Hill, 2008.
  • GOMBRICH, E. H. Art and Illusion: A Study in the Psychology of Pictorial Representation. New York, Phaidon, 2002 [1960].
  • GOMBRICH, E. H. The Uses of Images: Studies in the Social Function of Art and Visual Communication. New York, Phaidon, 2006 [1999].
  • JOLY, Martine. Introducción al análisis de la imagen, traducido por Marina Malfé. Buenos Aires, La Marca Editora, “Biblioteca de la mirada”, 2009.
  • JOLY, Martine. La imagen Fija, traducido por Marina Malfé. Buenos Aires, La Marca Editora, “Biblioteca de la mirada”, 2009.

8.5.13

La lectura de imágenes 5: vocabulario para la lectura formal de las imágenes

Imagen tomada de Tumiamiblog

Cuando no se tiene mucha práctica en la lectura de imágenes se suele considerar con más cuidado lo que cuenta o muestra una imagen que la manera como lo cuenta o muestra.

Sin embargo, para hacer buenas lecturas de imágenes es fundamental preguntarse siempre qué tipo de relaciones se establecen, dentro de los textos visuales, entre el fondo (el qué, las ideas, el contenido) y la forma (el cómo).

Fondo y forma

La interacción entre fondo y forma en los textos visuales es un proceso complejo, ya que estas dos variables se afectan mutuamente y cualquier elección formal –es decir, que afecte la manera en que se muestran las cosas en el texto visual– transforma irremediablemente el contenido (el fondo) de una imagen.

La lectura de fondo

Cuando nos preguntamos específicamente por los contenidos o por las ideas que presentan las imágenes, estamos haciendo una lectura de fondo. Para hacer este tipo de lectura es útil hacerse preguntas como las siguientes: ¿Qué muestra este texto visual? ¿Qué cuenta? ¿De qué se trata? ¿Cuáles son sus temas principales?

Para hacer una lectura de fondo es necesario tener claridad sobre los propósitos del texto visual que estamos estudiando. Así, dependiendo de si el texto es narrativo, descriptivo, expositivo o argumentativo, podremos determinar cómo están organizados los temas que propone.

Por ejemplo, si estamos analizando una película de ficción, debemos preguntarnos cuáles son los elementos narrativos más importantes que componen la historia: ¿Quiénes son los protagonistas de la película? ¿Qué quieren lograr? ¿Quiénes se oponen a ellos? ¿Cómo están organizados los eventos narrativos? etc.

La lectura formal

Por lo general, una lectura de fondo es inseparable de una lectura formal pues fondo y forma son las dos caras de una misma moneda. Por eso, un buen lector de textos visuales sabe que lo que muestra una imagen está íntimamente ligado a la manera como lo muestra.

La lectura formal se ocupa entonces de la manera como una imagen muestra lo que muestra.

Vocabulario para la lectura formal de las imágenes

Hay que considerar ciertos elementos técnicos para hacer una lectura formal de una imagen. Aquí repasaremos solo algunos de los principales:
  • Cuadro
  • Es el rectángulo (o cualquier otra figura) que delimita el espacio representado por una imagen. El cuadro cierra la imagen, la separa de aquello que no hace parte ella.

    El cuadro determina el encuadre, noción fundamental que remite a la manera como están organizados los elementos visuales de una imagen.

    La forma y las funciones del cuadro dependen del tipo de imagen que estemos estudiando. Por ejemplo, en las imágenes en movimiento el cuadro equivale por lo general a la pantalla y suele ser rectangular. En el cómic la forma del cuadro (la viñeta) es mucho más libre ya que las viñetas pueden tener casi cualquier forma imaginable: rectangular, cuadrada, circular, ovalada, etc.

    Es útil concebir el cuadro como en una ventana que nos muestra un pedazo de realidad, organizado de una manera particular por quien creó la imagen que estamos estudiando.

  • Encuadre o campo de visión
  • Es el pedazo de realidad, seleccionado por el cuadro, que nos muestra la imagen. Se mide en escalas de planos y en ángulos de cámara.

    Aunque no se haya usado una cámara verdadera en la producción de una imagen específica, puede ser muy útil pensar en la existencia de una cámara imaginaria que escoge el encuadre.

    El encuadre determina la composición, es decir, la organización de los elementos visuales que componen la imagen.

  • Campo
  • Es lo que muestra la imagen en el interior del cuadro. El campo tiene a menudo un valor narrativo, ya que suele pertenecer a un mundo ficcional representado por la imagen.

    Es siempre útil considerar las funciones del cuadro, lo que este incluye y excluye. La porción del mundo ficcional que se excluye recibe el nombre de fuera de campo. Por lo general, es muy útil preguntarse por las funciones narrativas o descriptivas del fuera de campo.

    Por ejemplo, cuando en una fotografía un personaje señala hacia el fuera de campo y los demás personajes miran hacia allá, conviene preguntarse qué están mirando y por qué lo están mirando (aunque nosotros como espectadores podamos solo imaginar de qué se trata).

    Importancia del fuera de campo: ¿qué miran los personajes?
    Fotograma de The Birds (Alfred Hitchcock, 1963).
    Imagen tomada de The Black Box Club.
  • Escala de planos
  • La distancia existente entre la cámara y los personajes u objetos fotografiados determina la escala de planos. La escala de planos toma como referencia al cuerpo humano.

    De la mayor distancia a la menor, los planos se clasifican de la siguiente manera:

    - Gran plano general (G.P.G.): se muestra un buen pedazo del mundo representado en la imagen y los personajes se ven pequeños.

    - Plano general (P.G.): se muestra a los personajes completos y su entorno.

    - Plano americano (P.A.): se corta a los personajes un poco más abajo de la rodilla.

    - Plano medio (P.M.): se corta a los personajes a la altura de la cintura.

    - Primer plano (P.P.): solo se muestra la cara de los personajes.

    - Plano detalle (P.D.) o close up: una parte de la cara o un objeto llenan la totalidad del cuadro.


    Presentación gráfica de los planos cinematográficos

  • Ángulos de cámara
  • La altura de la cámara con respecto a los personajes u objetos fotografiados determina el ángulo de cámara. Los principales ángulos de cámara son:

    - Ángulo frontal: la cámara se encuentra justo enfrente de los personajes u objetos fotografiados.

    - Ángulo picado: la cámara está más arriba de los personajes u objetos fotografiados y “mira” hacia abajo.

    - Ángulo picado extremo o cenital: la cámara está completamente encima de los personajes u objetos fotografiados, como si estuviera colgada del techo.

    - Ángulo contrapicado: la cámara está más abajo de los personajes u objetos fotografiados y “mira” hacia arriba.

    - Ángulo contrapicado extremo o ángulo nadir: la cámara está completamente debajo de los personajes u objetos fotografiados, como si estuviera enterrada en el suelo.

    Presentación gráfica de los ángulos cinematográficos

  • Composición
  • Se puede definir la composición como la relaciones geométricas entre los elementos visuales de la imagen.

    Para analizar la composición es útil pensar en cosas como la simetría o asimetría, la distribución de los elementos, la compensación de pesos y volúmenes.

    Además, la composición incluye los ángulos de cámara, la profundidad de campo y la perspectiva.

  • Contraste
  • Es la gama de valores lumínicos en las diversas zonas de la imagen y su relación. El contraste está íntimamente ligado a la iluminación.

    Por ejemplo, una imagen donde hay zonas muy iluminadas y otras en penumbra o a oscuras se considera una imagen de alto contraste. Este tipo de contraste se utiliza a menudo en las películas de terror o de suspenso.

  • Paleta cromática
  • Es la gama de colores y sus relaciones de contraste. Ninguna imagen puede contener todos los colores que existen. Por eso, la selección de una paleta específica tiene a menudo un valor expresivo o narrativo.

    La iluminación también afecta la paleta. Los colores funcionan a menudo como motivos dentro de las imágenes. Cuando se lee una imagen es importante preguntarse qué colores predominan y por qué.

  • Líneas
  • A menudo resulta útil preguntarse por la organización de la imagen a través de las líneas dominantes ─geométricas o no─ que enlazan las diversas figuras o áreas del campo visual.

    Por ejemplo, puede resultar muy útil para un análisis buscar líneas diagonales significativas.

  • Ubicación de los personajes (y objetos) en el espacio
  • Es importante examinar la distribución espacial de las figuras en la imagen. Por ejemplo, el emplazamiento de una figura en el centro o en el primer plano es a menudo un recurso para hacer énfasis en ese elemento de la composición.

Ver también

La lectura de imágenes 1: ¿Qué es la imagen?
La lectura de imágenes 2: ¿Qué significa leer una imagen?
La lectura de imágenes 3: Principios de organización de los textos visuales
La lectura de imágenes 4: tipos de imágenes
La lectura de imágenes 6: ¿Por qué hay que aprender a leer imágenes?

Fuentes

  • AUMONT, Jacques. L´image. Paris, Nathan, « Nathan Université », 1990.
  • BORDWELL, David and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition). New York : McGraw-Hill, 2008.
  • GOMBRICH, E. H. Art and Illusion: A Study in the Psychology of Pictorial Representation. New York, Phaidon, 2002 [1960].
  • GOMBRICH, E. H. The Uses of Images: Studies in the Social Function of Art and Visual Communication. New York, Phaidon, 2006 [1999].
  • JOLY, Martine. Introducción al análisis de la imagen, traducido por Marina Malfé. Buenos Aires, La Marca Editora, “Biblioteca de la mirada”, 2009.
  • JOLY, Martine. La imagen Fija, traducido por Marina Malfé. Buenos Aires, La Marca Editora, “Biblioteca de la mirada”, 2009.

10.4.13

La lectura de imágenes 4: tipos de imágenes

La traición de las imágenes (Esto no es una pipa) 
(René Magritte, 1929)
Museo de Arte del Condado de Los Angeles (LACMA) 

La cantidad de imágenes que existen en el mundo actual, así como las particularidades de los diferentes tipos de textos visuales con que nos encontramos diariamente son aspectos que pueden abrumarnos cuando queremos aprender a leer imágenes. Por eso, conviene encontrar una manera efectiva de clasificar los textos visuales que queremos analizar.

Imágenes en movimiento e imágenes fijas

Los textos visuales contemporáneos se pueden clasificar en dos grandes grupos: las imágenes en movimiento y las imágenes fijas. A partir de esta división, el siguiente cuadro propone una clasificación bastante útil de las imágenes con las que se puede trabajar en contextos académicos:


Imágenes en movimiento

La imágenes en movimiento son aquellas imágenes que producen la ilusión de movimiento. Para producir esta ilusión, es necesario que el texto visual esté compuesto de muchas imágenes organizadas en secuencia y que el espectador pase un lapso predeterminado de tiempo contemplando dichas imágenes.

Por ejemplo, para ver una película completa tardamos, por lo general, una hora y media. Sin embargo, nada nos impide que miremos solamente un fragmento de dicha película (una secuencia). Con todo, en ambos casos es necesario pasar cierto tiempo delante de la pantalla para poder contemplar el movimiento de las imágenes.

El trabajo fotográfico de Edweard Muybridge, uno de los principales precursores del cine, demuestra elocuentemente cómo los espectadores creemos que hay movimiento cuando vemos una secuencia de fotografías, tomadas a intervalos muy cortos, pasar a cierta velocidad delante de los ojos. A esto nos referimos cuando decimos que ciertas imágenes pueden producir una ilusión de movimiento.

Muybridge fue contratado por el magnate Lelan Stanford para que lo ayudara a ganar una apuesta que había hecho. Stanford sostenía que cuando un caballo galopa, hay un momento en que los cuatro cascos de la bestia quedan suspendidos en el aire. Un amigo suyo sostenía lo contrario.

Muybridge inventó un sistema que le permitió tomar bastantes fotografías de un caballo galopando para demostrar que Leland estaba en lo correcto:

Caballo galopando (Edweard Muybridge, 1878)
Tomado de The Digital Journalist

Cuando la secuencia de fotografías de Muybridge se proyecta a cierta velocidad, los espectadores vemos que el caballo cobra vida delante de nuestros ojos:



Las películas y videos modernos utilizan el mismo principio que las antiguas fotografías de Muybridge. Donde los espectadores creemos ver movimiento hay en realidad una secuencia de imágenes fijas que, al presentarse a la velocidad indicada, parece que se movieran.

Por lo general, las imágenes en movimiento van acompañadas de audio. Por eso, los textos visuales que pertenecen a este grupo reciben el nombre de audiovisuales.

El cine, el video, la televisión y los videojuegos son los principales textos audiovisuales en movimiento que leemos cotidianamente.

Imágenes fijas

Las imágenes fijas son aquellas imágenes que no se mueven y, por lo tanto, dan al espectador la posibilidad de invertir el tiempo que él desee en su contemplación. Las imágenes fijas pueden ser únicas o múltiples.

Las imágenes fijas únicas constituyen textos visuales compuestos de una sola imagen, como por ejemplo las pinturas, las fotografías, los grabados, etc. Las imágenes fijas múltiples constituyen textos visuales secuenciales como el cómic, la novela gráfica o el libro álbum. Estos últimos transmiten información presentando secuencias de imágenes fijas.

Es importante tener en cuenta que la mayoría de los textos visuales, tanto los que están constituidos de imágenes en movimiento como aquellos hechos de imágenes fijas, utilizan a menudo palabras (habladas o escritas) junto con las imágenes para transmitir mensajes.

Por eso, debemos siempre preguntarnos qué relaciones se establecen, en el interior de cada texto visual, entre imágenes y palabras.

Los usos de las imágenes

Las imágenes fijas y las imágenes en movimiento que pululan en nuestras ciudades tienen diversas funciones sociales. A estas funciones se les conoce como los usos de las imágenes.

En el mundo actual las imágenes no solo son muy variadas sino que también tienen usos muy diferentes. Las empresas usan las imágenes para promocionar productos, el estado las usa para persuadir a los ciudadanos de que adopten ciertos comportamientos, la policía las usa para identificar delincuentes, los artistas para expresarse y para contar historias, etc.

Sería imposible hacer una lista de todos los usos de la imagen que existen. Sin embargo, se pueden establecer algunos usos generales que debemos tener en cuenta cuando queremos analizar imágenes. Dichos usos generales están relacionados con los propósitos que guían a quienes crean los textos visuales:

Propósito narrativo Imágenes que buscan narrar historias.
Propósito descriptivo Imágenes que buscan mostrar cosas.
Propósito expositivo Imágenes que buscan exponer ideas.
Propósito argumentativo Imágenes que buscan presentar argumentos.

Conviene que nos preguntemos siempre cuál es el propósito –narrativo, descriptivo, expositivo o argumentativo— que prima en las imágenes que vamos a analizar.

Ver también

La lectura de imágenes 1: ¿Qué es la imagen?
La lectura de imágenes 2: ¿Qué significa leer una imagen?
La lectura de imágenes 3: Principios de organización de los textos visuales
La lectura de imágenes 5: vocabulario para la lectura formal de las imágenes
La lectura de imágenes 6: ¿Por qué hay que aprender a leer imágenes?

Fuentes

  • AUMONT, Jacques. L´image. Paris, Nathan, « Nathan Université », 1990.
  • BORDWELL, David and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition). New York : McGraw-Hill, 2008.
  • GOMBRICH, E. H. Art and Illusion: A Study in the Psychology of Pictorial Representation. New York, Phaidon, 2002 [1960].
  • GOMBRICH, E. H. The Uses of Images: Studies in the Social Function of Art and Visual Communication. New York, Phaidon, 2006 [1999].
  • JOLY, Martine. Introducción al análisis de la imagen, traducido por Marina Malfé. Buenos Aires, La Marca Editora, “Biblioteca de la mirada”, 2009.
  • JOLY, Martine. La imagen Fija, traducido por Marina Malfé. Buenos Aires, La Marca Editora, “Biblioteca de la mirada”, 2009.

29.3.13

La lectura de imágenes 3: Principios de organización de los textos visuales

Imagen tomada de Tumiamiblog
Estudiar las imágenes como sistemas tiene consecuencias importantes para la lectura de textos visuales.

La que más nos interesa aquí es la posibilidad de aislar cinco principios básicos que determinan la organización de la mayoría de las imágenes, entendidas como sistemas textuales.

En el artículo "Cómo analizar un texto" se estudian los mismos principios de organización textual y se les da el nombre de categorías de análisis. Aquí se retoman dichas categorías pero se aplican, a través de ejemplos específicos de análisis, a imágenes concretas.

  1. Valor funcional:
  2. Cualquier elemento presente en una imagen tiene una o varias funciones específicas que aquí llamaremos valor funcional. Como los textos visuales son artefactos, lo que aparece en ellos no está ahí por casualidad.

    Consideremos, a manera de ejemplo, el afiche de la campaña presidencial de Álvaro Uribe en 2002:


    Imagen de la campaña presidencial de Álvaro Uribe en 2002. 
    Imagen tomada de BBC Mundo.com
    La imagen del candidato presidencial se ve magnificada gracias al ángulo de cámara que se escogió para tomar la fotografía. La cámara está ubicada un poco más abajo que la cara del candidato y mira hacia arriba, lo que se conoce como ángulo contrapicado.

    Esta manera de presentar visualmente al candidato no se escogió porque sí, sino porque sirve para hacer que este se vea más grande, poderoso y seguro de sí mismo. Tiene, entonces, un valor funcional.

    Cuando leemos una imagen, debemos identificar primero los elementos visuales más sobresalientes y, después, debemos preguntarnos cuáles pueden ser sus funciones dentro de la totalidad del sistema textual.

    Hay dos preguntas muy útiles para determinar los valores funcionales de los componentes de un texto visual:

    • ¿Por qué aparece este elemento visual en la imagen?
    • Esta pregunta sirve para determinar qué justifica la presencia de un elemento visual en el texto. Así como se escogió un elemento en particular –un ángulo de cámara, ciertos colores, un tipo de iluminación, un gesto en un rostro, etc.– podría haberse escogido cualquier otro. Por eso, es importante que nos preguntemos qué puede haber motivado la selección del elemento que nos interesa examinar.

      En el afiche de Uribe, además del ángulo de cámara, hay otros elementos que llaman la atención: el protagonismo de los colores azul y rojo; la presencia del cielo que ocupa todo el fondo de la imagen; la mano de Uribe que descansa sobre su corazón; la mirada del candidato dirigida, no hacia el espectador, sino hacia un punto fijo en el horizonte ubicado por fuera de la imagen.

      Si nos preguntamos por qué aparecen estos elementos en el afiche comenzamos a descubrir cosas interesantes. Por ejemplo, ¿por qué los colores azul y rojo son tan importantes en la imagen? Además de ser colores de la bandera de Colombia, el azul y el rojo son los colores distintivos de los dos partidos tradicionales del país: el Partido Liberal (rojo) y el Partido Conservador (azul).

      Uribe se presentó a las elecciones como disidente del Partido Liberal. Sin embargo, las raíces de su pensamiento político son eminentemente conservadoras. El protagonismo de ambos colores se debe al interés del candidato por capturar a los electores de ambos partidos. Así, uno de los valores funcionales de este elemento es presentar a Uribe como el abanderado –de ahí la presencia de las banderas– tanto de los liberales como de los conservadores.

    • ¿Para qué fue puesto ahí este elemento visual?
    • Esta pregunta nos permite entender con qué propósito se escogió el elemento del texto que nos llama la atención y por qué aparece donde aparece y no en otra parte.

      ¿Dicho elemento anuncia otros que aparecen más tarde en un texto visual narrativo? ¿Dialoga este elemento visual con otros presentes en la imagen? ¿Sirve, junto con otros elementos, para desarrollar ideas concretas dentro de la imagen?

      Volviendo al protagonismo del azul y del rojo en el afiche de Uribe, llama la atención que estos colores no aparezcan únicamente en las banderas sino también en el cielo del fondo y en la camisa que lleva el candidato.

      Además de hacer referencia a los partidos políticos tradicionales, estos colores adquieren nuevos significados en la imagen. El azul del cielo, combinado con la luz cenital que ilumina al candidato y la expresión de su rostro, tienen por función mostrarlo como un "ser celestial".

      El rojo cereza de la camisa, algo diferente del de la bandera, busca recordarle al espectador que Uribe es un disidente del liberalismo. Sin embargo, por recordar el color de un corazón, también remite a la noción de "pasión" y al lema de la campaña: "Mano firme, corazón grande".

  3. Similitud y repetición:
  4. En todo texto visual siempre hay elementos que se repiten de manera idéntica o que se parecen mucho entre sí. A estos elementos recurrentes se les conoce como motivos.

    Un buen lector de imágenes siempre está a la caza de motivos ya que estos son fundamentales para el buen funcionamiento de los textos visuales. De hecho, los motivos son cruciales para el buen funcionamiento de cualquier tipo de texto.

    • Motivos:
    • Pensemos por ejemplo en las canciones populares. Por lo general, estas tienen la siguiente estructura: BCADEAFGA, donde A corresponde al coro, que es un motivo.

      Del mismo modo, las películas, los afiches, los cómics o las pinturas tienen motivos que sirven para desarrollar temas específicos dentro del sistema textual.

      Una vez hayamos identificado uno o dos motivos que nos interesen, tenemos que preguntarnos a qué tema o temas remiten dichos motivos.

      Consideremos, a manera de ejemplo, la pintura The Subway de George Tooker:

      The Subway (George Tooker, 1950)
      Imagen tomada del Whitney Museum of American Art 

      En esta imagen, las rejas de la estación del metro funcionan como un motivo. Estas aparecen a la derecha del personaje principal —la mujer de vestido rojo y abrigo azul— para marcar la separación de dos corredores. También parece una reja la puerta giratoria en forma de torniquete que se encuentra a la derecha. Las barandas de la escalera ubicadas a la izquierda de la mujer también tienen barrotes y, al fondo por ese corredor, se ve otra reja. Aunque este tipo de rejas existan realmente en el metro de Nueva York (espacio donde se desarrolla la escena), es evidente que su protagonismo en la pintura tiene un valor funcional.

      Otro motivo importante en esta imagen son los hombres de abrigos oscuros que se encuentran detrás de la mujer y a lo largo del corredor de la izquierda. Todos estos hombres —en particular los dos de sombrero que siguen de cerca a la mujer y los tres que parecen estar haciendo llamadas telefónicas en los nichos del muro de la izquierda— tienen una presencia inquietante, amenazadora.

      Ahora que ya hemos identificado dos motivos centrales de la pintura, las rejas y los hombres amenazadores, tenemos que preguntarnos a qué temas remiten estos motivos.

    • Temas y motivos:
    • Los motivos suelen ser cosas tangibles que aparecen dentro del texto visual: un evento narrativo, un objeto, un personaje, un color, un tipo de iluminación, etc. Los temas, en cambio, son un poco más abstractos y requieren que el lector de imágenes haga inferencias.

      En el caso de The Subway se puede afirmar que el motivo "rejas" remite a temas como "aislamiento", "confinamiento" e, incluso, "incomunicación" y "destierro".

      El motivo "hombres amenazadores", por su parte, remite a temas como "paranoia", "delirio de persecución", "agresividad" e, incluso, "machismo".

      Un motivo puede remitir a más de un tema. Además, dentro de un texto visual puede crearse un diálogo o enfrentamiento entre varios temas lo que permite que se transmitan ideas complejas a través de imágenes en apariencia sencillas.

      En el caso que nos ocupa, las rejas y los hombres de la pintura pueden estar hablándonos del sentimiento de incomunicación, de desconfianza mutua y de paranoia que genera la vida en las grandes ciudades.

      Los motivos son la materialización de los temas en la imagen. Un buen lector de imágenes debe preguntarse siempre a qué tema o temas remiten los motivos que han llamado su atención y cómo se relacionan dichos temas y motivos entre sí para crear significados complejos.

    • Paralelismos:
    • Un texto que tuviera únicamente un motivo (AAAAAAAA...) sería aburrido y predecible. Por eso, aunque en los textos visuales siempre hay cosas que se repiten, pocas veces se repiten de manera idéntica. Conviene entonces buscar también paralelismos entre los componentes del texto visual que estemos estudiando.

      Muy a menudo, los elementos visuales presentes en una imagen se hacen eco unos a otros para construir temas complejos en la mente del lector: este tipo de relaciones de similitud son las que reciben el nombre de paralelismos.

      En The Subway hay varios paralelismos que llaman la atención. Los abrigos de los hombres amenazadores se hacen eco unos a otros debido a su corte. Sin embargo, hay leves variaciones en el color de estas prendas.

      A la cara de miedo de la protagonista del cuadro responde la cara del hombre que está en el primer nicho del muro de la izquierda. Aunque solo vemos un pedazo de su rostro, eso es suficiente para que adivinemos que tiene miedo o, al menos, que algo lo angustia como a la mujer.

      También se crean relaciones de paralelismo entre las diferentes mujeres que aparecen en la imagen, mujeres que parecen extraviadas en una prisión donde predominan los hombres.

  5. Diferencia y variación:
  6. En toda imagen siempre hay elementos que se diferencian claramente o que se oponen unos a otros. Al analizar un texto visual, además de buscar motivos, es importante observar con cuidado qué tipo de relaciones de oposición se crean entre varios motivos diferentes.

    Para la lectura de imagen, identificar contrastes es tan importante como identificar paralelismos. En los textos visuales abundan todo tipo de oposiciones y contrastes. Pueden ser radicales, como en el caso de las oposiciones antitéticas: día/noche; grande/pequeño; masculino/femenino; luz/oscuridad; etc. También se dan a menudo contrastes leves que reciben el nombre de variaciones.

    En The Subway llaman la atención los siguientes contrastes: hombre/mujer; subida/bajada; personajes de frente/ personajes de espaldas; juventud/madurez; cercanía/lejanía; etc.

    En la práctica, el principio de diferencia y variación funciona como la otra cara de la moneda del principio de similitud y repetición. Se trata de las dos fuerzas fundamentales que generan la tensión necesaria para construir y permitir que se tengan en pie la mayoría de los textos visuales que existen.

  7. Progresión y desarrollo:
  8. Para abrirse paso desde el comienzo hasta el final todo texto necesita tener unas leyes de progresión y desarrollo. Nuestra tarea como lectores de imágenes consiste en descubrir cuáles son las leyes que determinan el funcionamiento de los textos visuales que hemos decidido estudiar.

    Por lo general, las leyes de progresión y desarrollo corresponden a la organización lógica de los elementos visuales que componen las imágenes. Lo más común, sobre todo en los textos visuales narrativos (películas, cómics, libros álbum, etc.), es la ordenación del material en cadenas lógicas de causa-efecto. A veces prima la organización cronológica de los eventos narrativos. Sin embargo, los elementos de un texto pueden organizarse siguiendo otros principios: analogías, paralelismos, asociaciones libres de ideas, etc.

    Un truco infalible para determinar cuáles son los principios de progresión y desarrollo consiste en comparar explícitamente el comienzo y el final de un texto visual narrativo. Esta comparación pone al descubierto los cambios que tienen lugar en el texto y facilitan la identificación de las estructuras que permiten expresar dicho cambio dentro del sistema textual.

    Consideremos, a manera de ejemplo, la siguiente tira cómica de la serie Mafalda, del argentino Quino:

    Imagen tomada de Miathletic.com

    Una comparación explícita de la primera viñeta y de la última revela claramente los patrones de progresión y desarrollo de esta tira cómica. En la primera viñeta el padre de Mafalda observa con curiosidad el juego de su hija. Le pregunta, con una sonrisa en el rostro, qué le ocurre al mundo. Mafalda le responde que el mundo está enfermo. La expresión del padre nos permite inferir que este encuentra muy divertida la ocurrencia de su hija.

    En la última viñeta salta a la vista un cambio radical de expresión en la cara del padre de Mafalda: ahora está preocupado y deprimido. Con el codo apoyado sobre el escritorio y la cara descansando sobre la mano, el padre mira desesperanzado hacia el suelo. Es tal su preocupación que ni siquiera ha sido capaz de quitarse el sombrero. Tampoco ha podido deshacerse de su maletín para ponerse a trabajar. Sus colegas lo miran preocupados tratando de entender lo que acaba de decir: "El mundo está enfermo".

    La comparación del comienzo y del final de la tira pone de manifiesto la naturaleza del cambio que sufre el padre de Mafalda en esta breve historia. Pasa del escepticismo a la certeza, de la burla a la depresión. Durante su trayecto hacia la oficina comprueba que su hija tiene razón, que en realidad el mundo sí está enfermo. Examinar la primera viñeta y la última también revela una serie de contrastes que merecería la pena explorar en un análisis: casa/oficina; juego/trabajo; infancia/adultez; fantasía/realidad; etc.

  9. Unidad / falta de unidad:
  10. Cuanta más cohesión y coherencia interna tenga una imagen, mayor será su grado de unidad. Según el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) la "unidad" es la "cualidad de la obra literaria o artística en que solo hay un asunto o pensamiento principal, generador y lazo de unión de todo lo que en ella ocurre, se dice o representa". Así, cuando un texto visual tiene unidad todos los elementos que lo componen están muy bien "amarrados" entre sí para expresar una o unas pocas ideas centrales. Por eso, las imágenes con un alto grado de unidad no suelen tener "cabos sueltos".

    Sin embargo, no todos los textos visuales se caracterizan por tener un alto grado de unidad. También existen textos que buscan que la falta de unidad sea su principio de organización dominante. Los cómics o películas "experimentales" constituyen un ejemplo de este tipo de textos.

    Con todo, la mayoría de los textos visuales suele basarse en el principio de unidad ya que la falta de unidad supone grandes dificultades de comprensión para los lectores que no han tenido un entrenamiento especial para enfrentarse a este tipo de textos.

Ver también

La lectura de imágenes 1: ¿Qué es la imagen?
La lectura de imágenes 2: ¿Qué significa leer una imagen?
La lectura de imágenes 4: tipos de imágenes
La lectura de imágenes 5: vocabulario para la lectura formal de las imágenes
La lectura de imágenes 6: ¿Por qué hay que aprender a leer imágenes?

Fuentes

  • AUMONT, Jacques. L´image. Paris, Nathan, « Nathan Université », 1990.
  • BORDWELL, David and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition). New York : McGraw-Hill, 2008.
  • JOLY, Martine. Introducción al análisis de la imagen, traducido por Marina Malfé. Buenos Aires, La Marca Editora, “Biblioteca de la mirada”, 2009.
  • JOLY, Martine. La imagen Fija, traducido por Marina Malfé. Buenos Aires, La Marca Editora, “Biblioteca de la mirada”, 2009.

28.3.13

La lectura de imágenes 2: ¿Qué significa leer una imagen?

Imagen tomada de Tumiamiblog
Leer una imagen es mirarla detalladamente para entender qué elementos la componen y cómo se organizan dichos elementos a fin de transmitir ideas y narrar historias.

Premisas para la lectura de imágenes

Para poder llevar a cabo una buena lectura de imágenes es necesario partir de dos premisas:
  1. Las imágenes son textos, es decir, son un tipo muy particular de artefactos.
  2. Por ser textos, las imágenes pueden ser estudiadas como sistemas.

Profundicemos un poco en estas ideas:

  • La imagen como artefacto
  • Las imágenes son artefactos, como lo son un asiento, una mesa o una máquina. Es decir, una imagen es algo creado por seres humanos para seres humanos y, por lo tanto, cumple funciones específicas dentro de la sociedad.

    Sin embargo, las imágenes pertenecen a un tipo muy particular de artefactos que reciben el nombre de textos.

  • La imagen como texto
  • Tradicionalmente se ha considerado que los textos son conjuntos coherentes de palabras, por lo general impresas, que buscan transmitir mensajes. Sin embargo, hoy sabemos que las imágenes también son textos porque ellas también se crean con el propósito de transmitir mensajes. Por eso, las imágenes también pueden recibir el nombre de textos visuales.

    Todos los textos –lingüísticos, visuales, audiovisuales, musicales, etc.– son concebidos, financiados, realizados y distribuidos por personas que tienen intereses económicos e ideológicos. Por consiguiente, al leer una imagen, debemos tener siempre en cuenta que dicha imagen proviene de una o varias "mentes organizadoras" que han decidido expresar ciertas ideas de cierta manera con un propósito en mente. De lo anterior se desprende que no existen imágenes "inocentes".

  • La imagen como sistema
  • Si una imagen es un texto visual, entonces, es también un sistema. Un sistema es un tipo particular de conjunto donde todos los elementos que lo componen trabajan solidariamente para cumplir un propósito.

    En el caso de las imágenes, los componentes del sistema textual son los elementos visuales: las líneas, las formas, los colores, las luces y las sombras, etc. Gracias a esos elementos, a su tamaño, ubicación y relaciones recíprocas, se construyen los significados que el texto visual busca transmitir.

    A diferencia de un conjunto cualquiera, un sistema tiene un propósito definido y, por esa razón, las partes que lo componen tienen funciones específicas y ocupan posiciones bien definidas unas respecto a las otras.

    Desde esta perspectiva, un texto visual es un artefacto que sirve para producir significados. Así, nuestro trabajo cuando leemos imágenes consiste en observarlas con cuidado para tratar de entender cuáles son sus elementos constitutivos, dónde están ubicados y cuáles son sus funciones.

Ver también

La lectura de imágenes 1: ¿Qué es la imagen?
La lectura de imágenes 3: Principios de organización de los textos visuales
La lectura de imágenes 4: tipos de imágenes
La lectura de imágenes 5: vocabulario para la lectura formal de las imágenes
La lectura de imágenes 6: ¿Por qué hay que aprender a leer imágenes?

Fuentes

  • AUMONT, Jacques. L´image. Paris, Nathan, « Nathan Université », 1990.
  • BORDWELL, David and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition). New York : McGraw-Hill, 2008.
  • JOLY, Martine. Introducción al análisis de la imagen, traducido por Marina Malfé. Buenos Aires, La Marca Editora, “Biblioteca de la mirada”, 2009.
  • JOLY, Martine. La imagen Fija, traducido por Marina Malfé. Buenos Aires, La Marca Editora, “Biblioteca de la mirada”, 2009.

8.11.11

Análisis narrativo 2: definición de narración

Las narraciones son tan cotidianas en nuestras vidas que pocas veces sentimos la necesidad de preguntarnos qué es una narración.

Sin embargo, cuando se trata de hacer un análisis narrativo, es conveniente partir de una definición clara del término "narración".

Por desgracia, la definición que proponen los diccionarios generales no resulta muy útil pues suele ser vaga y circular.

Por ejemplo, el DRAE define "narración" de la siguiente manera:

  1. f. Acción y efecto de narrar.
  2. f. Novela o cuento.
  3. f. Ret. Una de las partes en que suele considerarse dividido el discurso, en la que se refieren los hechos que constituyen la base de la argumentación.

Como la primera acepción de "narración" según el DRAE es "acción y efecto de narrar", resulta necesario entonces buscar la definición del verbo "narrar" en el mismo diccionario. Al hacerlo, uno se encuentra con el siguiente resultado:

  1. tr. Contar, referir lo sucedido, o un hecho o una historia ficticios.

Ninguna de las definiciones anteriores nos revela qué es realmente una narración ni cuáles son sus componentes básicos. Por eso, debemos ir a buscar una definición más precisa en el campo de la narratología.

Una definición de "narración"

En su libro Film Art: An Introduction, David Bordwell y Kristin Thompson proponen una definición de "narración" que me parece clara, precisa y abarcadora:

Narración Cadena de eventos organizados en relaciones lógicas de causa-efecto que se desarrollan en el tiempo y en el espacio.

Como nos lo recuerdan Bordwell y Thompson, la definición anterior remite a lo que en la vida cotidiana conocemos comúnmente como una historia.

Causalidad, tiempo y espacio

Según la definición de Bordwell y Thompson, para que un texto cualquiera pueda ser considerado una historia tiene que tener tres elementos fundamentales:

  • Causalidad
  • Una colección eventos —de cosas que suceden— no basta para que exista una narración. También es necesario que dichos eventos estén organizados en cadenas lógicas de causa-efecto. La causalidad, es decir, la ley que determina que toda causa tiene su efecto, es fundamental en la construcción de toda narración.

    Ciertos escritores y cineastas de vanguardia rompen a propósito la ley de la causalidad en sus narraciones. Al hacerlo, obligan al público a esforzarse un poco para descubrir principios alternativos de organización narrativa.

    Sin embargo, la ley de la causalidad es tan crucial en las narraciones que lo que usualmente se presenta como una violación a esta ley, no suele ser más que una versión o variación —mucho más compleja o extremadamente simplificada— del mismo principio.

  • Tiempo
  • Los eventos que constituyen una narración se organizan en el tiempo. Como en el mundo real, en las historias las cosas ocurren siguiendo una secuencia temporal: ciertos eventos tienen lugar antes que otros. Esto no quiere decir que todas las historias tengan que presentarse necesariamente en orden cronológico, es decir, siguiendo la secuencia pasado, presente, futuro.

    A veces, los eventos narrativos se presentan en desorden gracias a recursos como los flash backs (saltos hacia el pasado) y los flash forwards (saltos hacia el futuro).

    Sin embargo, sea cual fuere la organización temporal de una historia, el lector siempre debe tener conciencia de la cronología de los eventos para poder entender la narración.

  • Espacio
  • Así como las narraciones se desarrollan en el tiempo, también es inevitable que tengan lugar en el espacio. Por lo general, los espacios en los que se desarrolla una historia son fundamentales para comprender la lógica de los eventos narrativos.

    En una historia, el espacio puede ser tan amplio como una ciudad, un país o un continente; o tan reducido como una habitación, una celda o un ataúd.

    Muy a menudo, los espacios narrativos llegan a ser tan importantes como los personajes. Además, son fundamentales para la construcción de la atmósfera emocional de las historias.

Ver también

Análisis narrativo 1: la narración mínima
Análisis narrativo 3: la noción de diégesis
Análisis narrativo 4: historia y trama
Guía para el análisis de la narración como sistema formal

Fuentes

  • David Bordwell and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition) (New York : McGraw-Hill, 2008).
  • André Gardiès, Le récit filmique, Paris: Hachette "Contours Littéraires", 1993.
  • Robert McKee, Story: substância, estrutura, estilo e os princípios da escrita de roteiros (Traducão de Chico Marés), Curitiba: Arte & Letra Editora, 2006.

11.9.11

¿Cómo analizar un texto?

Todo texto se construye siempre sobre patrones de
similitud y repetición, y de diferencia y variación.  
Como se explica en el artículo ¿Qué significa "analizar"?, para poder llevar a cabo un análisis, debes estar familiarizado con un vocabulario que te permita identificar claramente las partes que componen el todo que quieres analizar.

Así, la primera fase del análisis de un texto consiste en "traducirlo" a un lenguaje que te facilite el trabajo analítico. A ese lenguaje o vocabulario lo hemos llamado categorías de análisis. Existen muchos tipos de categorías de análisis. La clase de texto que quieras estudiar y el aspecto que quieras examinar en un texto específico determinarán qué categorías de análisis son las más pertinentes para ti.

Por lo general, ciertas categorías de análisis te serán más útiles para estudiar textos narrativos (cuentos, novelas, películas, historietas, etc.); otras estarán mejor adaptadas para el examen de poemas y otras más te facilitarán el análisis de ensayos y artículos académicos.

Sin embargo, existen ciertos principios formales que determinan la organización de la mayoría de los textos y, por lo tanto, constituyen un conjunto de categorías de análisis cuyo conocimiento te resultará muy valioso no solo para analizar gran cantidad de textos sino también para crearlos.

Este artículo te familiarizará con algunos de esos principios básicos de organización textual para que tus análisis se vuelvan más serios, profundos y pertinentes.

Guía para el análisis de los principios básicos de organización textual

Todo texto se construye siempre sobre patrones de
similitud y repetición, y de diferencia y variación.  
Los principios básicos de organización textual se pueden resumir por medio de una serie de preguntas que puedes hacerte con respecto a cualquier texto que tengas que analizar:
  1. Valor funcional
  2. Puedes preguntarte, con respecto a cualquier elemento presente en el texto: ¿Cuáles son sus funciones en la totalidad del sistema textual? ¿Qué motiva su presencia?
  3. Similitud y repetición
  4. ¿Hay elementos o patrones que se repiten a lo largo de la obra (motivos)? Si este es el caso, ¿cuáles y en qué momentos? ¿Existen motivos y paralelismos que nos inviten a comparar entre sí ciertos elementos presentes en el texto?
  5. Diferencia y variación
  6. ¿Cómo se contrastan y se diferencian entre sí los diversos elementos presentes en el texto? ¿Qué relaciones de oposición se crean entre los elementos que son diferentes?
  7. Progresión y desarrollo
  8. ¿Qué principios de progresión y desarrollo determinan la forma del texto? De manera más específica, ¿en qué medida una comparación del comienzo y del final revelan la totalidad de la estructura formal de textos narrativos (novelas, cuentos, películas, historietas, etc.)?
  9. Unidad / falta de unidad
  10. ¿Qué grado de unidad o falta de unidad se hace evidente al considerar la obra como un sistema formal cerrado? ¿La falta de unidad está subordinada a un tipo de coherencia o cohesión global, o es la falta de unidad el elemento predominante?

Ver también

¿Cómo analizar un texto?

Fuentes

David Bordwell and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition) (New York : McGraw-Hill, 2008).