27.2.12

Qué difícil es hablar el español

La canción Qué difícil es hablar el español, de los hermanos Juan Andrés y Nicolás Ospina, propone, en clave de humor, un recorrido interesante e instructivo por algunas de las diferencias de léxico que dificultan la comunicación entre los hispanohablantes provenientes de distintos países.

18.2.12

¿"A causa de..." o "gracias a..."?

Las formas "a causa de..." y "gracias a..." sirven para expresar causalidad en español. Ambas tienen un significado más o menos equivalente al de la forma "debido a...". Sin embargo, estas dos expresiones no pueden ser utilizadas de manera intercambiable.

Por eso, es un error decir:

  • No pude visitarte gracias a la lluvia.
  • Aprendí mucho a causa del profesor.
  • Tendrá muchos problemas gracias a su egoísmo.
  • Pudo comprar la casa a causa de sus ahorros

En estos casos, debió decirse:

  • No pude visitarte a causa de la lluvia.
  • Aprendí mucho gracias al profesor.
  • Tendrá muchos problemas a causa de su egoísmo.
  • Pudo comprar la casa gracias a sus ahorros.

"A causa de...": causa negativa

Si quieres expresar una causa negativa, debes usar la forma "a causa de...". Esta forma es equivalente a la expresión "por culpa de...".

Ejemplos:

  • Los precios de los apartamentos están imposibles a causa de la burbuja inmobiliaria.
  • El mundo tendrá graves problemas sociopolíticos en el siglo XXI a causa del calentamiento global.
  • María reprobó el curso a causa de su pereza.
  • Suspenderán el campeonato de fútbol a causa de la violencia de los fanáticos.

En estos casos, evita usar "gracias a..." pues esta expresión remite exclusivamente a una causa positiva.


"Gracias a...": causa positiva

Si quieres expresar una causa positiva, debes usar la forma "gracias a...". Como nos lo recuerda el DRAE, "gracias a..." significa: "por causa de alguien o algo que produce un bien o evita un mal".

Ejemplos:

  • La economía ha comenzado a recuperarse gracias a las medidas urgentes que tomó el gobierno el año pasado.
  • Gracias al apoyo de la ciudadanía, las autoridades lograron desactivar un carro bomba.
  • María aprobó el curso gracias a su perseverancia y compromiso.
  • He bajado de peso gracias a la dieta que me recomendaste.

En estos casos, evita usar "a causa de..." pues esta expresión remite exclusivamente a una causa negativa.

11.2.12

Novedades de la Ortografía de la lengua española (2010)

El pasado 17 de diciembre de 2010, la Real Academia de la Lengua Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) presentaron la última edición de la Ortografía de la lengua española . Esta nueva edición ─que remplaza la de 1999─ es el manual ortográfico más completo y ambicioso que hayamos tenido jamás los hispanohablantes.

Se trata de un libro de 700 páginas donde aparecen todas las reglas de ortografía que hay que saber para escribir correctamente. Una de las cosas más interesantes de esta edición es su introducción. En ella, se explica qué es la ortografía y para qué sirve. También se hace un recorrido apasionante por la historia de las palabras de nuestra lengua. Allí se aprende no solo cómo han cambiado las reglas ortográficas a través del tiempo sino también cómo ha evolucionado la pronunciación del español.

La nueva Ortografía de la lengua española presenta algunas reformas que han sorprendido a muchos y que debemos comenzar a asimilar. Por ejemplo, la Academia recomienda que las letras de nuestro alfabeto reciban un solo nombre en todos los países de habla hispana. Antes, la b era conocida como be, be larga o be alta. La v se llamaba uve, be baja, be corta o be chiquita. Ahora, se deberán llamar be (b) y uve (v) únicamente. La w se llamará solamente uve doble. La y podrá llamarse solo ye y no y griega. Estas reformas buscan facilitar la comunicación entre los hispanohablantes de regiones diferentes.

También se han eliminado tildes. De ahora en adelante la palabra “guion” ─que antes podía escribirse con o sin tilde ─ solo podrá escribirse sin tilde. Del mismo modo, palabras como “solo”, “este”, “ese”, etc. se escribirán siempre sin tilde sin importar su función. También desaparece por completo la tilde sobre la o cuando esta separa cifras. Así, ahora se debe escribir 3 o 10 (y no 3 ó 10).

Novedades de la Ortografía de la lengua española

En el siguiente documento, elaborado por Fundeu, se presentan de manera sucinta los cambios que ha introducido la Ortografía de la lengua española. Es importante que los hispanoparlantes conozcamos estas reformas. ¡Revisa el documento y compártelo!

Fundeu Novedades Ortografía

1.2.12

Guía para el análisis de la narración como sistema formal

Adaptado de David Bordwell and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition) (New York: McGraw-Hill, 2008) (Traducción del profesor).

  1. ¿Qué eventos de la historia nos son presentados directamente en la trama y cuáles debemos sobreentender o inferir?
  2. ¿Cuál es el primer evento de la historia del cual nos enteramos? ¿Cómo se relaciona dicho evento con eventos posteriores a través de una cadena de causas y efectos?
  3. ¿Cómo se relacionan temporalmente los eventos de la historia? ¿El orden cronológico, la frecuencia o la duración han sido manipulados en la trama para afectar nuestra comprensión de los eventos narrados?
  4. ¿El final evidencia un patrón de desarrollo (claramente discernible) que lo relacione con el comienzo? ¿Todas las líneas narrativas se cierran o algunas se dejan abiertas?
  5. ¿Cómo se nos presenta la información de la historia a través de la narración? ¿Se restringe a lo que saben uno o unos pocos personajes o su cobertura es amplia y, por consiguiente, nuestro saber circula libremente entre todos los personajes aunque estén en espacios diferentes? ¿La narración nos presenta la información de manera suficientemente profunda gracias a una exploración de los estados mentales de los personajes?
  6. ¿El relato pertenece a un género con el cual estamos familiarizados? ¿Si este fuera el caso, qué convenciones de este género emplea la narración para guiar nuestras expectativas?

Ver también

Análisis narrativo 1: la narración mínima
Análisis narrativo 2: definición de narración
Análisis narrativo 3: la noción de diégesis
Análisis narrativo 4: historia y trama
Guía para el análisis de la narración como sistema formal

Análisis narrativo 4: historia y trama

"Desde un instante hasta la eternidad, desde lo intracraneal hasta lo intergaláctico, la historia de la vida de cualquier personaje ofrece posibilidades enciclopédicas. Un maestro se reconoce porque sabe seleccionar apenas algunos momentos que, sin embargo, nos presentan una vida entera".
(Robert McKee, Story)

Quien crea una historia tiene el reto de dar vida a un mundo ficcional completo en la mente del lector o espectador. Sin embargo, ese mundo diegético solo se puede construir a partir de fragmentos.

El lector presencia apenas ciertos eventos narrativos, visita solo algunos lugares del mundo ficcional y experimenta el paso de apenas unos cuantos periodos de tiempo. Aun así, tiene la sensación de que la historia que le cuentan se desarrolla en un mundo paralelo coherente y complejo.

Para entender cómo una narración logra presentar un mundo completo a partir de elementos fragmentarios, es necesario entender las relaciones que se establecen, en la estructura de un relato, entre dos conceptos narratológicos esenciales: la historia y la trama.

Historia y trama


Historia Es la totalidad del universo diegético. Incluye entonces TODOS los eventos narrativos, personajes, lugares y épocas que han existido, existen o existirán en la diégesis.

Trama Es una selección de elementos de la historia que aparecen EXPLÍCITAMENTE en el texto narrativo. Se trata entonces de aquellos eventos, personajes, lugares y lapsos de tiempo que el creador del relato decide presentar en la página impresa o en la pantalla.

Relaciones entre historia y trama

La trama está contenida en la historia. Así, todo lo que pertenezca a la trama pertenecerá también a la historia. Sin embargo, lo contrario no es cierto: muchos elementos que hacen parte de la historia no están presentes en la trama.

En el proceso de lectura de un texto narrativo, el lector o espectador se enfrenta únicamente a la trama y tiene que completar aquello que no aparece explícitamente en ella haciendo inferencias. Por eso, se puede decir que la historia se compone de todo aquello que aparece de manera explícita en el texto (la trama) más todo aquello que el lector o espectador debe sobreentender, inferir o completar.

Las relaciones entre trama e historia afectan los tres aspectos centrales de toda narración:

  • Causalidad
    Aunque es común que los eventos narrativos centrales aparezcan en la tramaincidente incitante, puntos de giro, crisis o clímax—, puede ocurrir que un escritor decida omitir algunos de ellos y obligar al lector a que complete esos momentos narrativos en su mente.

    A veces, por ejemplo, se muestran solo las consecuencias de ciertos eventos y no las causas que produjeron dichas consecuencias. Lo contrario también puede ocurrir.

    La decisión de dejar por fuera de la trama eventos narrativos centrales en la historia nunca es trivial. Si eso ocurre, pregúntate qué puede haber motivado esa decisión.

  • Espacio
    En cualquier mundo diegético existen millones de lugares entre los cuales el escritor debe seleccionar unos cuantos para que aparezcan en la trama. Por eso, los espacios que "visitamos" en la trama —no importa qué tan amplios o qué tan reducidos sean— suelen estar cargados de significado.

    Sin embargo, también puede ocurrir que ciertos lugares centrales en la historia se dejen deliberadamente por fuera de la trama. En esos casos, el lector o espectador se ve obligado a inferir cómo son esos lugares, cuáles son sus particularidades. Debe, en suma, construirlos en su totalidad en la imaginación.

    Paradójicamente, no presentar ciertos espacios diegéticos importantes en la trama puede hacer que estos se saturen de significado. Por consiguiente, su presencia puede llegar a ser más determinante en el relato que la del resto de lugares de la historia.

  • Tiempo
    La organización temporal de los eventos de la historia se manipula a menudo en la trama. Por lo general, hay tres aspectos temporales con los cuales un escritor puede jugar: el orden cronológico, la duración y la frecuencia:
    • Orden cronológico: aunque los lectores y espectadores suelen tener una visión general de la historia organizada en orden cronológico, es muy común que la trama presente los eventos narrativos sin respetar la cronología de la historia.

      Así, mediante el uso de los flashbacks o analepsis (saltos hacia el pasado) y de los flashforwards o prolepsis (saltos hacia el futuro), el creador de relatos modifica en la trama el orden temporal de los sucesos.

    • Duración: la duración de la trama no suele corresponder exactamente a la duración de la historia. En la trama se escogen lapsos de tiempo que se alargan según las necesidades narrativas del relato. Así mismo, otros periodos de tiempo se omiten.

      Por eso, es común que la trama de una novela obligue al lector a detenerse en una hora o en un día —descritos minuciosamente a lo largo de muchas páginas— y, en otro lugar, dé un salto de años al pasar de un párrafo a otro.

      En rigor, la duración de la historia siempre es más larga que la de la trama pues, aunque no seamos muy conscientes de ello, damos siempre por descontado que los personajes del relato nacieron, crecieron y tuvieron una historia personal en la diégesis antes del comienzo de la trama. Así mismo, esas vidas (y ese mundo ficcional) seguirán existiendo después del final de la trama.

    • Frecuencia: al manipular la frecuencia en la trama, un escritor puede mostrar explícitamente una acción habitual que ocurre muchas veces (los rituales íntimos de un personaje, por ejemplo) o el mismo evento narrativo al que se vuelve recurrentemente, a menudo desde diferentes puntos de vista.

Dos perspectivas de la división historia y trama


Como nos lo recuerdan Bordwell y Thompson, resulta útil pensar en la división historia y trama desde dos perspectivas complementarias: la del creador del relato y la del lector o espectador.

Así, se puede afirmar que quien crea un relato tiene la responsabilidad de "transformar una historia en una trama". El lector o espectador debe hacer exactamente lo contrario: "transformar una trama en una historia".

Entender las complejas relaciones que se dan entre historia y trama en el interior de cada relato que estudies hará de ti un mejor lector o espectador y un analista mucho más competente.

Ver también

Análisis narrativo 1: la narración mínima
Análisis narrativo 2: definición de narración
Análisis narrativo 3: la noción de diégesis
Guía para el análisis de la narración como sistema formal

Fuentes

  • David Bordwell and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition) (New York : McGraw-Hill, 2008).
  • André Gardiès, Le récit filmique, Paris: Hachette "Contours Littéraires", 1993.
  • Robert McKee, Story: substância, estrutura, estilo e os princípios da escrita de roteiros (Traducão de Chico Marés), Curitiba: Arte & Letra Editora, 2006.

29.1.12

Análisis narrativo 3: la noción de diégesis

Para ser efectiva, una narración debe desarrollarse en un mundo ficcional que sea verosímil. La construcción de ese mundo ficcional es responsabilidad de quien crea la historia (escritor, guionista, dramaturgo, etc.).

Uno de los retos más grandes a los que se enfrentan quienes crean historias consiste en capturar en un relato —delimitado por un comienzo y un final— toda la complejidad de un mundo ficcional que el lector o espectador debe percibir como un universo verosímil. Es decir, el creador de historias tiene que construir un mundo coherente, con reglas y leyes que le parezcan al lector tan verdaderas como las del mundo real.

Si deseas entender mejor el complejo proceso mediante el cual las historias logran crear mundos paralelos al nuestro es necesario que conozcas la noción de diégesis y aprendas a utilizarla en tus análisis.

La diégesis

En una narración, denominamos diégesis a todo lo que hace parte de la historia que se cuenta, al mundo que propone la ficción. Es útil pensar que cuando abrimos una novela o cuando comienza una película entramos de pronto en un mundo paralelo al nuestro. La diégesis es todo lo que existe en dicho mundo: los lugares, las personas, los acontecimientos, los eventos del pasado, etc.

La siguiente definición de diégesis está basada en la que propone André Gardiès en su libro Le récit filmique:

Diégesis Mundo ficcional que funciona generalmente (pero no siempre) a imagen y semejanza del mundo real. Se trata entonces de un mundo, un universo espacio-temporal coherente, poblado de objetos y de individuos que posee sus propias leyes (parecidas eventualmente a aquellas de la experiencia vivida). El texto narrativo muestra y representa parcialmente dicho mundo. Sin embargo, el lector o espectador también tiene que construirlo imaginariamente a partir de lo que el texto propone o sugiere. La diégesis es el mundo en el cual penetra el lector o espectador cuando se deja "atrapar" por una historia.

La diégesis también recibe el nombre de mundo o universo diegético. De hecho, el adjetivo "diegético" puede resultar muy útil para el análisis narrativo. Por ejemplo, aunque muchas veces los narradores de las novelas son diegéticos, es decir, son personajes que tienen una existencia "real" en el mundo ficcional, en ocasiones el narrador puede ubicarse fuera de la diégesis.

Así, los narradores omniscientes en tercera persona suelen ser extradiegéticos pues, al no ser personajes del mundo diegético imaginamos que se ubican en un lugar indeterminado entre nuestro mundo y el mundo donde ocurren los hechos narrativos.

Ver también

Análisis narrativo 1: la narración mínima
Análisis narrativo 2: definición de narración
Análisis narrativo 4: historia y trama
Guía para el análisis de la narración como sistema formal

Fuentes

  • David Bordwell and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition) (New York : McGraw-Hill, 2008).
  • André Gardiès, Le récit filmique, Paris: Hachette "Contours Littéraires", 1993.
  • Robert McKee, Story: substância, estrutura, estilo e os princípios da escrita de roteiros (Traducão de Chico Marés), Curitiba: Arte & Letra Editora, 2006.

22.1.12

¿Cómo leer obras de teatro?

Tarde o temprano, como estudiante de literatura, tendrás que enfrentarte con el teatro. Por eso, es importante que te familiarices con las particularidades de esta forma artística.

Las obras de teatro son un tipo de texto literario que cuenta historias. Por eso, podemos aplicarles las mismas categorías de análisis que se aplican a cualquier texto literario, así como aquellas que se les aplican a obras narrativas como las novelas, los cuentos y las películas.

Sin embargo, si quieres que tu lectura de obras de teatro sea más placentera y que tus análisis e interpretaciones de obras dramáticas sean más profundos y sofisticados, es importante que conozcas las especificidades del teatro no solo como forma literaria sino también como espectáculo.

¿Qué es el teatro?

Para Aristóteles, el teatro es una imitación (mímesis) de la realidad. Aunque todas las formas de arte, en mayor o menor medida, imitan aspectos del mundo real —la naturaleza, la apariencia de las cosas, el funcionamiento de la mente humana, etc.— el teatro se preocupa sobre todo por imitar las acciones de los seres humanos.

Así, a los dramaturgos les interesa capturar en sus obras la manera como actúan las personas frente a otras personas y frente a las cosas que les ocurren en la vida. Para Lee A. Jacobus el teatro es "el arte de representar, para el placer de otros, eventos que ocurrieron o que imaginamos que podrían ocurrir". [The Bedford Introduction to Drama].

En esta definición, el verbo "representar" significa al menos tres cosas:

  1. "Hacer presente algo con palabras o figuras que la imaginación retiene" (DRAE). La obra de teatro hace presentes —representa— en la imaginación del lector o espectador cosas que ocurren, ocurrieron o podrían ocurrir.
  2. "Sustituir a alguien o hacer sus veces, desempeñar su función [...]" (DRAE). En escena, los actores hacen las veces de personajes que existen, existieron o podrían existir.
  3. "Ser imagen o símbolo de algo, o imitarlo perfectamente" (DRAE). Las obras de teatro imitan eventos y se convierten en imágenes o símbolos de dichos eventos que quedan grabados en la mente del lector o espectador.

19.11.11

Alejandra Rozo: subcampeona nacional de ortografía

Alejandra Rozo (centro) sostiene la copa que ganó en XVII Concurso Nacional de Ortografía. La acompañan sus compañeros del curso AP de Literatura Hispanoamericana y los profesores Jaime Correa y Patricia Valenzuela (coordinadora del Departamento de Español).

Me enorgullece mucho anunciar que la estudiante Alejandra Rozo Bayer, del Colegio Los Nogales de Bogotá, se coronó subcampeona del XVII Concurso Nacional de Ortografía Colombia Bien Escrita.

El concurso se llevó a cabo el día viernes 18 de noviembre en la Academia Colombiana de la Lengua en el centro de la ciudad de Bogotá.

Una gran concursante

Con un desempeño impecable, Alejandra se abrió paso con seguridad y aplomo por todas las rondas eliminatorias hasta llegar a la final contra Juan David Hernández, representante del Colegio San Bartolomé de la Merced. Ambos estudiantes demostraron un profundo conocimiento de la lógica ortográfica de la lengua española así como gran inteligencia práctica para manejar las reglas del concurso.

En una reñida final, Juan David Hernández terminó imponiéndose sobre Alejandra Rozo debido a un pequeño error —el único en toda la competición— que cometió esta última en la escritura de la palabra desinhibir.

Felicito a Alejandra por su excelente ortografía y por sus nervios de acero durante el concurso, y la invito a que continúe cultivando su amor por la lengua española, sin importar la profesión que escoja.

Es muy reconfortante relacionarse con estudiantes que, como Alejandra, se preocupan por conocer íntimamente su lengua materna para poder dominarla y, de esa manera, llegar a convertirse en excelentes comunicadores.

Merecidas felicitaciones

Quiero felicitar a Juan David Hernández y al Colegio San Bartolomé de la Merced por su excelente desempeño en el concurso. Les deseo, de parte mía y del Colegio Los Nogales, la mejor de las suertes en el Concurso Hispanoamericano de Ortografía que se llevara a cabo en México el mes entrante. Allí, Juan David representará a nuestro país frente a estudiantes de toda hispanoamérica, Brasil y Estados Unidos.

Felicito también a Rafael Eduardo Orozco, director de la Fundación Colombia Bien Escrita, por la organización de este concurso. El certamen, además de ser crucial para la promoción del buen uso del español entre los jóvenes estudiantes, es un concurso emocionante tanto para los competidores como para los miembros del público.

Eventos como este son muy necesarios en nuestro país para crear conciencia de la importancia que tiene el dominio de la lengua española, nuestro principal patrimonio común como nación.

8.11.11

Análisis narrativo 2: definición de narración

Las narraciones son tan cotidianas en nuestras vidas que pocas veces sentimos la necesidad de preguntarnos qué es una narración.

Sin embargo, cuando se trata de hacer un análisis narrativo, es conveniente partir de una definición clara del término "narración".

Por desgracia, la definición que proponen los diccionarios generales no resulta muy útil pues suele ser vaga y circular.

Por ejemplo, el DRAE define "narración" de la siguiente manera:

  1. f. Acción y efecto de narrar.
  2. f. Novela o cuento.
  3. f. Ret. Una de las partes en que suele considerarse dividido el discurso, en la que se refieren los hechos que constituyen la base de la argumentación.

Como la primera acepción de "narración" según el DRAE es "acción y efecto de narrar", resulta necesario entonces buscar la definición del verbo "narrar" en el mismo diccionario. Al hacerlo, uno se encuentra con el siguiente resultado:

  1. tr. Contar, referir lo sucedido, o un hecho o una historia ficticios.

Ninguna de las definiciones anteriores nos revela qué es realmente una narración ni cuáles son sus componentes básicos. Por eso, debemos ir a buscar una definición más precisa en el campo de la narratología.

Una definición de "narración"

En su libro Film Art: An Introduction, David Bordwell y Kristin Thompson proponen una definición de "narración" que me parece clara, precisa y abarcadora:

Narración Cadena de eventos organizados en relaciones lógicas de causa-efecto que se desarrollan en el tiempo y en el espacio.

Como nos lo recuerdan Bordwell y Thompson, la definición anterior remite a lo que en la vida cotidiana conocemos comúnmente como una historia.

Causalidad, tiempo y espacio

Según la definición de Bordwell y Thompson, para que un texto cualquiera pueda ser considerado una historia tiene que tener tres elementos fundamentales:

  • Causalidad
  • Una colección eventos —de cosas que suceden— no basta para que exista una narración. También es necesario que dichos eventos estén organizados en cadenas lógicas de causa-efecto. La causalidad, es decir, la ley que determina que toda causa tiene su efecto, es fundamental en la construcción de toda narración.

    Ciertos escritores y cineastas de vanguardia rompen a propósito la ley de la causalidad en sus narraciones. Al hacerlo, obligan al público a esforzarse un poco para descubrir principios alternativos de organización narrativa.

    Sin embargo, la ley de la causalidad es tan crucial en las narraciones que lo que usualmente se presenta como una violación a esta ley, no suele ser más que una versión o variación —mucho más compleja o extremadamente simplificada— del mismo principio.

  • Tiempo
  • Los eventos que constituyen una narración se organizan en el tiempo. Como en el mundo real, en las historias las cosas ocurren siguiendo una secuencia temporal: ciertos eventos tienen lugar antes que otros. Esto no quiere decir que todas las historias tengan que presentarse necesariamente en orden cronológico, es decir, siguiendo la secuencia pasado, presente, futuro.

    A veces, los eventos narrativos se presentan en desorden gracias a recursos como los flash backs (saltos hacia el pasado) y los flash forwards (saltos hacia el futuro).

    Sin embargo, sea cual fuere la organización temporal de una historia, el lector siempre debe tener conciencia de la cronología de los eventos para poder entender la narración.

  • Espacio
  • Así como las narraciones se desarrollan en el tiempo, también es inevitable que tengan lugar en el espacio. Por lo general, los espacios en los que se desarrolla una historia son fundamentales para comprender la lógica de los eventos narrativos.

    En una historia, el espacio puede ser tan amplio como una ciudad, un país o un continente; o tan reducido como una habitación, una celda o un ataúd.

    Muy a menudo, los espacios narrativos llegan a ser tan importantes como los personajes. Además, son fundamentales para la construcción de la atmósfera emocional de las historias.

Ver también

Análisis narrativo 1: la narración mínima
Análisis narrativo 3: la noción de diégesis
Análisis narrativo 4: historia y trama
Guía para el análisis de la narración como sistema formal

Fuentes

  • David Bordwell and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition) (New York : McGraw-Hill, 2008).
  • André Gardiès, Le récit filmique, Paris: Hachette "Contours Littéraires", 1993.
  • Robert McKee, Story: substância, estrutura, estilo e os princípios da escrita de roteiros (Traducão de Chico Marés), Curitiba: Arte & Letra Editora, 2006.

25.10.11

Análisis narrativo 1: la narración mínima

Antiguamente escuchábamos relatos
sentados alrededor del fuego.

Entre las cosas que hacen que los humanos seamos humanos sobresale sin duda nuestro profundo interés por el arte de narrar.

Siempre hemos sido consumidores compulsivos de narraciones. Antiguamente escuchábamos relatos sentados alrededor del fuego. Hoy, buscamos narraciones en los libros, la televisión, el internet y el cine. Pero también lo hacemos en los periódicos, en las conversaciones que sostenemos día a día y en los chismes que constituyen el contenido principal de esas conversaciones.

Todos los humanos intercambiamos roles constantemente en el complejo ejercicio del trueque de historias. Muchas veces no somos más que oyentes o espectadores, pero también ejercemos a menudo el oficio de narradores ante nuestros amigos y familiares.

Lo hacemos sin pensar mucho en las profundas implicaciones culturales del acto de narrar, siguiendo rituales que han asegurado la cohesión de las sociedades e instituciones por miles de años.

La narración según Barthes

En su texto "Introducción al análisis estructural de los relatos", Roland Barthes hace una interesante reflexión sobre la importancia que tiene (y que ha tenido siempre) la narración de relatos para el ser humano:

"Innumerables son los relatos existentes. Hay, en primer lugar, una variedad prodigiosa de géneros, ellos mismos distribuidos entre sustancias diferentes como si toda materia le fuera buena al hombre para confiarle sus relatos: el relato puede ser soportado por el lenguaje articulado, oral o escrito, por la imagen, fija o móvil, por el gesto y por la combinación ordenada de todas estas sustancias; está presente en el mito, la leyenda, la fábula, el cuento, la novela, la epopeya, la historia, la tragedia, el drama, la comedia, la pantomima, el cuadro pintado (piénsese en la Santa Úrsula de Carpaccio), el vitral, el cine, las tiras cómicas, las noticias policiales, la conversación.

Además, en estas formas casi infinitas, el relato está presente en todos los tiempos, en todos los lugares, en todas las sociedades; el relato comienza con la historia misma de la humanidad; no hay ni ha habido jamás en parte alguna un pueblo sin relatos; todas las clases, todos los grupos humanos, tienen sus relatos y muy a menudo estos relatos son saboreados en común por hombres de cultura diversa e incluso opuesta: el relato se burla de la buena y de la mala literatura: internacional, transhistórico, transcultural, el relato está allí, como la vida". ("Introducción al análisis estructural de los relatos", p. 65).

La narración mínima

Como lo demuestra Barthes, el intercambio de relatos —esa necesidad profunda de narrar que tiene el ser humano— es omnipresente en el mundo. Sin embargo, detrás de la inmensa variedad de historias que hay en nuestro planeta tiene que existir una estructura básica, un mínimo común denominador, que nos permita saber cuándo estamos en presencia de un relato y cuándo no.

Los estudiosos de las narraciones —llamados narratólogos— se han dado a la tarea de determinar cuál es ese mínimo común denominador que tienen todos los relatos que existen. A dicha estructura básica se le da el nombre de narración mínima.

Gracias al trabajo de Vladimir Propp, y al de otros importantes narratólogos, se ha establecido que la narración mínima corresponde a la siguiente fórmula:

EQUILIBRIO → DESEQUILIBRIO → NUEVO EQUILIBRIO

  • Equilibrio
  • Todo relato comienza con un estado de equilibrio en el mundo de la ficción. Esto no quiere decir necesariamente que todo está bien sino que hay un equilibrio de fuerzas al comienzo de la historia.

  • Desequilibrio
  • Pronto, ocurre algo —un suceso, un accidente, la aparición de un nuevo personaje, etc.— que rompe el equilibrio de fuerzas del comienzo y genera un desequilibrio. Ahora, los personajes —generalmente los protagonistas— intentarán a toda costa restablecer el equilibrio inicial o buscar un nuevo equilibrio.

    El elemento que produce el desequilibrio, el cual funciona como detonante del relato, recibe varios nombres: punto de giro, giro dramático o incidente incitante.

    La denominación incidente incitante la propone Robert McKee, tal vez el más importante gurú contemporáneo del arte de contar historias. Para él, el incidente incitante es un acontecimiento crucial que "desarregla radicalmente el equilibrio de fuerzas en la vida del protagonista" (Story, p. 183). Es incitante porque incita al protagonista, es decir, lo mueve o lo estimula para que ejecute algo, para que busque algo.

  • Nuevo equilibrio
  • Pese a que en muchas historias los protagonistas luchan por volver al equilibrio inicial, casi nunca el equilibrio del final es idéntico al del comienzo. Los obstáculos que tienen que superar los protagonistas hacen que estos aprendan cosas nuevas y que cambien.

    De hecho, lo que demuestra el esquema de la narración mínima es que para que exista una narración, tiene que existir un cambio de estado: cambia el estado de cosas en el mundo de la ficción, cambian los personajes dentro de ese mundo, y cambian las ideas y los deseos de esos personajes.

    Por eso, se puede afirmar que el núcleo de cualquier relato es el cambio.

¿Qué es una historia?

Para Robert McKee, una historia es una metáfora de la vida que nos permite descubrir la verdad que se esconde detrás de los hechos. Los hechos no son la verdad sino una colección de fenómenos que los seres humanos somos capaces de percibir. La verdad, en cambio, es el cómo y el porqué de las cosas. Es la comprensión que el espíritu busca alcanzar de las razones que explican las cosas que ocurren y los modos particulares en que ocurren.

Si los humanos inventamos historias es porque necesitamos aprender a lidiar con la realidad de la vida, sobre todo con la idea de cambio. Todo cambia siempre a nuestro alrededor. La gente nace y muere, las cosas se dañan, los niños crecen, las civilizaciones ascienden para después caer, el clima se modifica, las relaciones se rompen, los recursos naturales se agotan… Y todos envejecemos y morimos. Las historias son modelos (explicaciones, interpretaciones) del cambio que rige el destino del universo.

La narración mínima y el análisis narrativo

Para hacer un análisis narrativo de un cuento, una novela, un cómic o una película, es recomendable que identifiques cómo se manifiesta el esquema de la narración mínima en la obra específica que estás estudiando. Es útil entonces que te hagas las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál es el equilibrio inicial del mundo de la ficción?
  • ¿Cuál es el incidente incitante? ¿Qué tan pronto ocurre en la historia?
  • ¿Qué tipo de desequilibrio genera el incidente incitante?
  • ¿Qué hace(n) el (los) protagonista(s) para tratar de restablecer el equilibrio en el mundo de la ficción?
  • ¿Cuál es el nuevo equilibrio con el cual termina la historia?

Ver también

Análisis narrativo 2: definición de narración
Análisis narrativo 3: la noción de diégesis
Análisis narrativo 4: historia y trama
Guía para el análisis de la narración como sistema formal

Fuentes

  • Roland Barthes, "Introducción al análisis estructural de los relatos", en Silvia Niccolini (comp.), El análisis estructural (Traducido por Beatriz Dorriots), Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1977.
  • André Gardiès, Le récit filmique, Paris: Hachette "Contours Littéraires", 1993.
  • Robert McKee, Story: substância, estrutura, estilo e os princípios da escrita de roteiros (Traducão de Chico Marés), Curitiba: Arte & Letra Editora, 2006.

14.10.11

Las wikis y los blogs como herramientas educativas

Hasta hace apenas unos pocos años ni el más visionario de los profesores habría podido prever la revolución que significaría para la educación la llegada de las nuevas tecnologías digitales de la información y la comunicación (las famosas TIC).

Hoy, no pasa un día sin que los educadores descubramos nuevos programas, aplicaciones y aparatos que pueden marcar una gran diferencia en la manera en que enseñamos. Esto, por supuesto, si nos decidimos a usarlos de manera inteligente.

Tampoco pasa un solo día sin que las instituciones para las que trabajamos nos exijan más y más evidencias de que estamos usando las nuevas tecnologías dentro y fuera del aula, lo cual genera a menudo mucha ansiedad entre los profesores.

Los blogs y las wikis

Entre las nuevas herramientas que tenemos los profesores a nuestro alcance sobresalen las wikis y los blogs: ¿Qué son estas herramientas? ¿Para qué sirven? ¿Cómo usarlas en contextos educativos? ¿Qué diferencias y similitudes hay entre ellas? ¿Qué ventajas tienen frente a otro tipo de herramientas digitales?

A veces, la presión a la que nos vemos sometidos para que usemos herramientas tecnológicas hace que propongamos a los estudiantes proyectos excesivamente ambiciosos que ellos no están en capacidad de llevar a cabo.

En otras ocasiones, los proyectos no tienen un propósito pedagógico claro: los estudiantes gastan muchas horas haciendo wikis y blogs pero, desafortunadamente, no aprenden mucho ni logran alcanzar la metas pedagógicas propuestas.

Las wikis y los blogs son herramientas muy poderosas, pero es necesario que los profesores nos familiaricemos con sus beneficios y limitaciones en el contexto educativo, y que aprendamos a utilizarlas bien antes de exigirles a los estudiantes que ellos las sepan utilizar.

Hacia un esquema "industrial"

Para aprovechar cabalmente los beneficios de las wikis y los blogs es recomendable concebir los proyectos pedagógicos desarrollados con estas herramientas como si fueran productos de la industria audiovisual o editorial.

Por eso, conviene desarrollar los proyectos en tres fases que el profesor debe coordinar. Estas tres fases corresponden a los tres pasos que se siguen siempre cuando se hace una película y, en cierta medida, cuando se publica un libro o una revista:

  1. Preproducción
  2. Producción
  3. Posproducción

Presentación en Prezi

En la siguiente presentación en Prezi, se explora un poco más cuáles pueden ser los usos de las wikis y los blogs en contextos educativos. También se aclara qué se debe hacer en cada una de las fases de desarrollo de un proyecto pedagógico usando wikis y blogs.

Si quieres ver ejemplos de blogs y wikis educativas que he desarrollado con mis estudiantes y mis colegas profesores, sigue los siguientes enlaces:

6.10.11

"Hacer sentido" no tiene sentido

La traducción descuidada de expresiones inglesas al español genera formas incorrectas que se extienden cada vez más en nuestra lengua.

Cada idioma tiene sus modos específicos de combinar palabras, lo que los lingüistas conocen como "colocaciones". Estas combinaciones —generalmente entre verbos y nombres o entre nombres y adjetivos— no siempre son equivalentes en el español y el inglés.

Así, la traducción de la forma inglesa "to make sense" es "tener sentido" y no "hacer sentido" como creen muchos hispanohablantes. Por lo tanto, las siguientes oraciones son incorrectas:

  • "Las personas no obedecen reglas que no les hacen sentido".
  • "No te creo. Tus explicaciones no hacen ningún sentido".
  • "La propuesta del presidente hace mucho sentido".

En los ejemplos anteriores debió decirse:

  • "Las personas no obedecen reglas que no tienen sentido para ellas".
  • "No te creo. Tus explicaciones no tienen ningún sentido".
  • "La propuesta del presidente tiene mucho sentido".

2.10.11

Muestra de reseña / La simpleza de lo sublime (Sergio Mutis, 2011)

Alexander Supertramp delante del bus
abandonado donde encontraría la muerte. 

Me complace mucho presentar la reseña del libro Hacia rutas salvajes (John Krakauer, 1996) escrita por Sergio Mutis, estudiante del Colegio Los Nogales de Bogotá.

El escrito, al cual Mutis le dio el sugestivo título de La simpleza de lo sublime, cumple muy bien el propósito de una reseña literaria. Sin embargo, lo que realmente sorprende es la madurez de la prosa y la belleza del estilo de este joven escritor.

La palabra "simpleza", que Mutis utiliza en su título, es ambigua en el español contemporáneo. Su significado principal, según el DRAE es "bobería, necedad". Sin embargo, también tiene el significado anticuado de "cualidad de ser simple, sin composición". Para expresar esta última idea, es más común hoy en día el uso del sustantivo "simplicidad", que también significa "sencillez, candor".

Todos los significados anteriores son particularmente pertinentes para describir las aventuras de Alexander Supertramp (Christopher McCandless), protagonista de Hacia rutas salvajes. Su huida a Alaska en busca de una vida más sencilla puede verse, según la perspectiva que se escoja, como una necedad, una acto de inocencia extrema o una búsqueda radical de una forma de vida simple, primitiva. La reseña de Sergio Mutis logra explorar sutilmente estos posibles significados de la vida de McCandless tal como la reconstruye John Krakauer en Hacia rutas salvajes.

23.9.11

Recurso para el AP Spanish Literature: Las medias rojas

El siguiente video es un documental donde se analiza el cuento Las medias rojas de Emilia Pardo Bazán. Dicho cuento pertenece a la lista oficial del AP Spanish Literature.

El video fue realizado en junio de 2011 por los estudiantes Silvia Castañeda, Olga Mutis y Andrés Vélez como proyecto final del curso AP de Literatura Hispanoamericana del Colegio Los Nogales de Bogotá.

21.9.11

No abusemos de la palabra "demasiado"

Parece una epidemia: cada vez son más las personas que abusan de la palabra "demasiado" metiéndola a la fuerza en todo tipo de enunciados donde no tendría por qué estar.

No sé si sea un fenómeno específicamente colombiano, pero en nuestro país el uso indiscriminado de " demasiado" ha comenzado a permear todo tipo de conversaciones: desde las charlas despreocupadas de los adolescentes hasta las reuniones formales de los profesionales.

Un ejemplo extremo de este abuso, que presencié la semana pasada en un avión, me ha llevado a escribir este artículo. Una mujer joven, para agradecer al hombre que la había ayudado a acomodar su maletín en el portaequipajes, le dijo: "¡Demasiadas gracias!"

Demasiado no sirve para calificar o describir cosas positivas

La expresión "demasiadas gracias" es incorrecta. Si la señora en cuestión de verdad estaba muy agradecida con el señor que la ayudó, habría bastado con decirle: "¡Muchas gracias!" o "¡Mil gracias!".

Como nos lo recuerda el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPHD), la palabra demasiado utilizada como adjetivo significa "que excede de lo necesario o conveniente". Como adverbio, demasiado significa "excesivamente".

Por eso, los siguientes ejemplos son todos incorrectos:
  • "Él sabe demasiado inglés".
  • "Me gusta demasiado el fútbol".
  • "Esta comida está demasiado rica".
  • "Pedro actuó demasiado bien en la película".
La forma correcta en estos casos sería:
  • "Él sabe mucho inglés".
  • "Me gusta mucho el fútbol" o "Me encanta el fútbol".
  • "Esta comida está muy rica" o "Esta comida está deliciosa".
  • "Pedro actuó muy bien en la película".

Usos correctos de demasiado

Dado que demasiado implica siempre la idea de que hay más de lo necesario o conveniente, esta palabra suele usarse para expresar ideas negativas:
  • "Ella no me cae bien porque se queja demasiado".
  • "Comí demasiado. Necesito hacer una siesta".
  • "Hay demasiados carros en esta ciudad".
  • "Ese tipo sabe demasiado. Hay que matarlo".

19.9.11

Recurso para el AP Spanish Literature: Un día de estos

El siguiente video es un documental donde se analiza el cuento Un día de estos de Gabriel García Márquez. Dicho cuento pertenece a la lista oficial del AP Spanish Literature.

El video fue realizado en junio de 2011 por las estudiantes Sarah Bruce, Andrea Solano y Daniela Vernaza como proyecto final del curso AP de Literatura Hispanoamericana del Colegio Los Nogales de Bogotá.

18.9.11

El cómic: lecturas diversas

Presento a continuación el video de la charla El cómic: lecturas diversas con la cual participé en Entreviñetas. En la charla se hace un análisis de tres secuencias de cómic colombiano reciente:

  • Virus tropical (Powerpaola, 2010)
  • Parque del Poblado (Joni b, 2011)
  • Primer anochecer (Truchafrita, 2009)

El análisis de estas tres secuencias gira en torno al uso que hacen sus autores de la autobiografía como técnica, banco de material narrativo y principio de organización de sus relatos. Además, se hacen consideraciones metodológicas útiles para el análisis de historietas.

11.9.11

¿Cómo analizar un texto?

Todo texto se construye siempre sobre patrones de
similitud y repetición, y de diferencia y variación.  
Como se explica en el artículo ¿Qué significa "analizar"?, para poder llevar a cabo un análisis, debes estar familiarizado con un vocabulario que te permita identificar claramente las partes que componen el todo que quieres analizar.

Así, la primera fase del análisis de un texto consiste en "traducirlo" a un lenguaje que te facilite el trabajo analítico. A ese lenguaje o vocabulario lo hemos llamado categorías de análisis. Existen muchos tipos de categorías de análisis. La clase de texto que quieras estudiar y el aspecto que quieras examinar en un texto específico determinarán qué categorías de análisis son las más pertinentes para ti.

Por lo general, ciertas categorías de análisis te serán más útiles para estudiar textos narrativos (cuentos, novelas, películas, historietas, etc.); otras estarán mejor adaptadas para el examen de poemas y otras más te facilitarán el análisis de ensayos y artículos académicos.

Sin embargo, existen ciertos principios formales que determinan la organización de la mayoría de los textos y, por lo tanto, constituyen un conjunto de categorías de análisis cuyo conocimiento te resultará muy valioso no solo para analizar gran cantidad de textos sino también para crearlos.

Este artículo te familiarizará con algunos de esos principios básicos de organización textual para que tus análisis se vuelvan más serios, profundos y pertinentes.

Guía para el análisis de los principios básicos de organización textual

Todo texto se construye siempre sobre patrones de
similitud y repetición, y de diferencia y variación.  
Los principios básicos de organización textual se pueden resumir por medio de una serie de preguntas que puedes hacerte con respecto a cualquier texto que tengas que analizar:
  1. Valor funcional
  2. Puedes preguntarte, con respecto a cualquier elemento presente en el texto: ¿Cuáles son sus funciones en la totalidad del sistema textual? ¿Qué motiva su presencia?
  3. Similitud y repetición
  4. ¿Hay elementos o patrones que se repiten a lo largo de la obra (motivos)? Si este es el caso, ¿cuáles y en qué momentos? ¿Existen motivos y paralelismos que nos inviten a comparar entre sí ciertos elementos presentes en el texto?
  5. Diferencia y variación
  6. ¿Cómo se contrastan y se diferencian entre sí los diversos elementos presentes en el texto? ¿Qué relaciones de oposición se crean entre los elementos que son diferentes?
  7. Progresión y desarrollo
  8. ¿Qué principios de progresión y desarrollo determinan la forma del texto? De manera más específica, ¿en qué medida una comparación del comienzo y del final revelan la totalidad de la estructura formal de textos narrativos (novelas, cuentos, películas, historietas, etc.)?
  9. Unidad / falta de unidad
  10. ¿Qué grado de unidad o falta de unidad se hace evidente al considerar la obra como un sistema formal cerrado? ¿La falta de unidad está subordinada a un tipo de coherencia o cohesión global, o es la falta de unidad el elemento predominante?

Ver también

¿Cómo analizar un texto?

Fuentes

David Bordwell and Kristin Thompson, Film Art: An Introduction (Eighth Edition) (New York : McGraw-Hill, 2008).

3.9.11

Muestra de ensayo académico / Es mejor ser rico que pobre: la puesta en escena en It Happened One Night y Ladri di biciclette (Germán Ricaurte, 2010)

El siguiente texto es un ensayo de comparación/contraste escrito por el estudiante Germán Ricaurte. En él se explora la puesta en escena de dos películas centrales en la historia del cine mundial estudiadas en nuestro Curso de Apreciación Cinematográfica (1er semestre de 2010/2011): It Happened One Night (Frank Capra,1934) y Ladri de biciclette (Vittorio de Sica, 1948).

Con un propósito pedagógico, presentamos el texto con subtítulos que marcan las partes principales que debe tener un ensayo académico. Asimismo, aparecen entre corchetes las subdivisiones (argumentos, evidencias y ejemplos) que se exigen a los estudiantes para este tipo de escrito.