Tarde o temprano, como estudiante de literatura, tendrás que enfrentarte con el teatro. Por eso, es importante que te familiarices con las particularidades de esta forma artística.
Las obras de teatro son un tipo de texto literario que cuenta historias. Por eso, podemos aplicarles las mismas categorías de análisis que se aplican a cualquier texto literario, así como aquellas que se les aplican a obras narrativas como las novelas, los cuentos y las películas.
Sin embargo, si quieres que tu lectura de obras de teatro sea más placentera y que tus análisis e interpretaciones de obras dramáticas sean más profundos y sofisticados, es importante que conozcas las especificidades del teatro no solo como forma literaria sino también como espectáculo.
¿Qué es el teatro?
Para Aristóteles, el teatro es una imitación (mímesis) de la realidad. Aunque todas las formas de arte, en mayor o menor medida, imitan aspectos del mundo real —la naturaleza, la apariencia de las cosas, el funcionamiento de la mente humana, etc.— el teatro se preocupa sobre todo por imitar las acciones de los seres humanos.
Así, a los dramaturgos les interesa capturar en sus obras la manera como actúan las personas frente a otras personas y frente a las cosas que les ocurren en la vida. Para Lee A. Jacobus el teatro es "el arte de representar, para el placer de otros, eventos que ocurrieron o que imaginamos que podrían ocurrir". [The Bedford Introduction to Drama].
En esta definición, el verbo "representar" significa al menos tres cosas:
- "Hacer presente algo con palabras o figuras que la imaginación retiene" (DRAE). La obra de teatro hace presentes —representa— en la imaginación del lector o espectador cosas que ocurren, ocurrieron o podrían ocurrir.
- "Sustituir a alguien o hacer sus veces, desempeñar su función [...]" (DRAE). En escena, los actores hacen las veces de personajes que existen, existieron o podrían existir.
- "Ser imagen o símbolo de algo, o imitarlo perfectamente" (DRAE). Las obras de teatro imitan eventos y se convierten en imágenes o símbolos de dichos eventos que quedan grabados en la mente del lector o espectador.
